10-07-2013, 12:29 AM
Pues oye, por contar algo que no quede, ya que ChusZ me ha pisado la idea (para una vez que se me ocurre algo "graziozo", sigh
)
En fin, leyendo el post-vena hinchada de CucuFaiter, me acordé de la primera vez que se me fue la cabeza con alguien, aunque el pobre (la pobre en este caso) no tenía culpa, porque fue por una gilipollez.
A ver, yo he sido el empollón de clase toda la vida, empezando por ahí. Eso, que en animes y tal significa que la tia buena de la clase te estaba pidiendo cada dos por tres que fueras a su casa a enseñarle mates o lo que se terciara, pues en la realidad como que ni harto vino, claro. Me preguntaban durante los descansos de clases o directamente me pedían los apuntes y tira millas. En fin, otra mentira más...
Yo soy un chico calladico, aunque no lo parezca, y nunca me había pillado un cabreo con nadie. Creo que en toda mi vida me he peleado dos veces nada más, y siendo crío, así que imagina. El caso es que en los exámenes finales de COU, el de Física para ser exactos, la clase tuvo a bien preguntarme todas sus dudas una detrás de otra el mismo día del examen. Decir que al colegio que yo iba, esos exámenes finales era lo único que hacíamos cada día (no teníamos clases, vamos, como se hace en algunas universidades, que con los exámenes también se cortan las clases) de modo que siempre la gente se acercaba un rato antes para repasar todos juntos. Yo normalmente tenía el examen bien trillado, pero por algún motivo con aquel examen estaba acojonado y muy nervioso. Y mientras intentaba repasar, llegaron las preguntas. Una detrás de otra. Durante algo más de media hora me dediqué a responder preguntas, intentando poner buena cara porque yo quería repasar pero no me dejaban, y no era cuestión de mandarlos a la mierda.
El caso es que al final casi lo hice, porque cuando una chica me fue a preguntar se me cruzó el cable, salté y dije que podían pensar un poquito en que quizá yo también quería repasar y con cada pregunta me dejaban menos tiempo, que por qué no me dejaban repasar siquiera un poco. El problema: lo dije a gritos en mitad de la clase. Pero a gritos, vamos. Que toda la clase, que iba con sus cosas, hablando entre ellos, se quedaron de repente callados mirándome. Aparte de la vergüenza, claro, me sentí fatal con la pobre chica, así que tras pasar diez segundos en silencio le dije que lo sentía, que estaba muy nervioso, y que me preguntara lo que quisiera. Lo hizo, y la clase recuperó la normalidad. Aunque nadie volvió a acercarse a preguntarme nada ese día ya.
Luego otro día fue el de mates y volvieron en tromba, claro, aunque la chica lo primero que me dijo fue "Espero que no me grites de nuevo...", así que otra vez culpabilísimo le tuve que pedir disculpas.
Y ya está. Como dice chachi, hay que contar algo. Y si una cuenta su primera vez en una peña, y otro su primera hostia a patines, pues yo cuento mi primera ida de olla, porque yo lo valgo.

En fin, leyendo el post-vena hinchada de CucuFaiter, me acordé de la primera vez que se me fue la cabeza con alguien, aunque el pobre (la pobre en este caso) no tenía culpa, porque fue por una gilipollez.
A ver, yo he sido el empollón de clase toda la vida, empezando por ahí. Eso, que en animes y tal significa que la tia buena de la clase te estaba pidiendo cada dos por tres que fueras a su casa a enseñarle mates o lo que se terciara, pues en la realidad como que ni harto vino, claro. Me preguntaban durante los descansos de clases o directamente me pedían los apuntes y tira millas. En fin, otra mentira más...
Yo soy un chico calladico, aunque no lo parezca, y nunca me había pillado un cabreo con nadie. Creo que en toda mi vida me he peleado dos veces nada más, y siendo crío, así que imagina. El caso es que en los exámenes finales de COU, el de Física para ser exactos, la clase tuvo a bien preguntarme todas sus dudas una detrás de otra el mismo día del examen. Decir que al colegio que yo iba, esos exámenes finales era lo único que hacíamos cada día (no teníamos clases, vamos, como se hace en algunas universidades, que con los exámenes también se cortan las clases) de modo que siempre la gente se acercaba un rato antes para repasar todos juntos. Yo normalmente tenía el examen bien trillado, pero por algún motivo con aquel examen estaba acojonado y muy nervioso. Y mientras intentaba repasar, llegaron las preguntas. Una detrás de otra. Durante algo más de media hora me dediqué a responder preguntas, intentando poner buena cara porque yo quería repasar pero no me dejaban, y no era cuestión de mandarlos a la mierda.
El caso es que al final casi lo hice, porque cuando una chica me fue a preguntar se me cruzó el cable, salté y dije que podían pensar un poquito en que quizá yo también quería repasar y con cada pregunta me dejaban menos tiempo, que por qué no me dejaban repasar siquiera un poco. El problema: lo dije a gritos en mitad de la clase. Pero a gritos, vamos. Que toda la clase, que iba con sus cosas, hablando entre ellos, se quedaron de repente callados mirándome. Aparte de la vergüenza, claro, me sentí fatal con la pobre chica, así que tras pasar diez segundos en silencio le dije que lo sentía, que estaba muy nervioso, y que me preguntara lo que quisiera. Lo hizo, y la clase recuperó la normalidad. Aunque nadie volvió a acercarse a preguntarme nada ese día ya.
Luego otro día fue el de mates y volvieron en tromba, claro, aunque la chica lo primero que me dijo fue "Espero que no me grites de nuevo...", así que otra vez culpabilísimo le tuve que pedir disculpas.
Y ya está. Como dice chachi, hay que contar algo. Y si una cuenta su primera vez en una peña, y otro su primera hostia a patines, pues yo cuento mi primera ida de olla, porque yo lo valgo.
![[Imagen: sDLx9hr.gif]](http://i.imgur.com/sDLx9hr.gif)
Debido al complot judeomasónico para no obtener los logros de AU, pues me los creo yo más feliz que una perdiz.