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A nadie le importa una mierda, pero... v15
Bueno, como tanta gente en estos tiempos, por viscitudes del destino y por cosa de los turnos, ahora me he de quedar un mes en casa confinado, a no ser que la cura para el coronavirus se desarrolle milagrosamente antes, que lo dudo mucho.

Pensé en estos días hacer varias cosas, pero desafortunadamente casi ninguna es posible por la paralización de servicios que ha provocado el coronavirus. Aun así, a lo largo de los días he ido desarrollando un rutina. Así es mi día a día:

Mi Rutina... ;3

El día comienza, como suele ser costumbre, por la mañana en la salida del sol. Me suelo levantar sobre las nueves. Desde mi cama, y sin levantarme, levanto las persianas correderas para ver el tiempo que hace. Luego vuelvo a bajarlas casi del todo para que no entre mucha luz.

A continuación miro al techo y me pongo a pensar un rato. Pienso acerca de lo que he soñado esa noche, de las cosas para escribir que se me han ocurrido, y sobre cuanto tiempo podré quedarme en la cama aguantando las ganas de mear. Tras esto cojo mi móvil y miro las últimas novedades acaecidas desde que me acosté hasta ahora. Los likes y retweets en Twitter suele ser mi principal prioridad. Luego sigo por Whatsapp y por último las noticias.

Como siempre, Google solo me sugiere para leer mierda. Política, noticias tecnológicas desfasadas, bulos, videos graciosos, titulares de clickbait en general. Entonces es cuando miro el vaso de agua que dejo junto a mi mesita de noche y bebo de él. Ahí es cuando me levanto y me dirijo a miccionar.

Estoy haciendo un reto: no afeitarme hasta que pase la cuarentena, así que tras aliviar mi vejiga me dirijo al espejo con la esperanza de ver una barba de hombre hecha y derecha, pero soy muy barbilampiño, así que lo que veo es un campo de trigo por el que ha pasado Atila, con trozos en los que ha crecido y trozos en los que no. Aun así, me convenzo a mi mismo de seguir el reto mientras sueño con una barba de leñador.

Voy al salón y doy los buenos días a mi compañero de piso. Cruzamos un par de palabras y abro el portátil. Mi principal fuente de entretenimiento. Tras encenderlo me hago el desayuno, un ColaCao con un platanito, y mientras desayuno juego a algún juego tranquilito. A veces me pongo un video de Youtube al mismo tiempo si el juego no requiere de sonido para poder jugar.

Al acabar mi desayuno miro los restos y pienso "lo lavaré después" y ahí se quedan mientras sigo viciándome. La intensidad de los juegos va aumentando hasta que llega la hora del almuerzo, que es cuando lo recojo. Cocino algo sencillo, o que directamente sea precocinado. Siempre pienso en hacer alguna receta chula, pero no tengo ganas. Como algo no muy copioso y vuelvo al PC. Los platos de comida, si no huelen, pasan a la categoría antes descrita de "ya lo recogeré".

Estos momentos son los más random del día. A veces abro libros de química, leo alguna instrucción técnica, o miro los apuntes de japonés y pienso "esta tarde me pongo con ellos, sin falta". Este es el rato que estoy usando para escrbir esto.

Cuando considero que la digestión ha sido correctamente realizada me dispongo a hacer ejercicio. Hay una bici de montaña en casa y un rodillo. Intento que en ese momento mi compañero de piso no esté haciendo nada que requiera de una calidad de sonido, como ver una peli o serie, porque la verdad es que el rodillo hace bastante ruido.

Tras terminar mi media hora llega el tiempo de la ducha. Abro el grifo y espero a que salga calentita mientras me miro al espejo y me comparo con mi yo de hace 5 años, más mazas, más sano. Así entro a la ducha, con una depresión que me he provocado desde el pasado. Quien lo diría que ese era el bueno.

Al salir de la ducha llevo la ropa usada al cesto y sopeso la posibilidad de poner una lavadora. Si se puede, la pongo, y si veo que aun hay espacio, no. También contemplo el clima por si puedo tender fuera o me tengo que ver relevado a poner la ropa dentro de la casa a secar. Muy emocionante todo.

Al terminarlo todo me doy por satisfecho con la cantidad de trabajo diario realizado, físico y mental, y dedico el resto de la tarde a jugar, llamar a mis padres a ver que tal están o contactar con amigos. El tema es siempre el mismo, así que todo es una coreografía ensayada de preguntas y respuestas. En un momento dado me hago a merienda. Si me he pasado con el amuerzo, pues más tarde, y si no, más temprano. Sea como sea todo acaba en merienda tarde o temprano, la cual a veces es la última comida del día por los motivos antes mencionados.

Por la tarde-noche ya no sé qué hacer e improviso. La desidia y la desazón me impiden hacer nada muy creativo o que requiera de mucho esfuerzo mental, así que normalmente acabo o viendo series, twitch, o cualquier cosa así.

Si he cenado o no es indiferente, ya que la hora de irse a la cama siempre suele ser la misma: 23:30. Lo cual no quiere decir que me vaya a quedar dormido en ese momento, ya que ahora suelo quedarme dormido a las 2:00 de la mañana. Tengo mangas que disfruto en la cama, pero no quiero leer mucho por no agotar pronto el material de lectura.

A la 1:00 apago la luz. Hasta las 2:00 suelo estar dándole vueltas a la cabeza. Los típicos mounstros que te visitan por la noche. Cuando ya la ansiedad y la tristeza me agotan, me quedo dormido y sueño alguna mierda sobre la que meditaré al día siguiente, mientras miro al techo aguantándome las ganas de mear.

Y eso es todo. Espero que vuestra rutina sea más interesante que la mía. Ahora me voy al baño a plantar una mierda como una boina.

Un saludo.
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La verdad es que mi rutina no ha cambiado demasiado respecto a antes del confinamiento. Mi trabajo lo puedo hacer de forma remota completamente igual que si estuviera en la oficina. Asi que simplemente me levanto una hora mas tarde al no necesitar transporte. Trabajo las mismas horas de siempre y le dedico la tarde a viciar como hacia antes al llegar a casa.

Lo unico que hecho en falta es que los sabado cenabamos y pasabamos el rato en casa de un amigo.
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Pues yo hoy me he afeitado mi barba de cuarentena, principalmente porque mi mujer me ha insinuado que o se iba la barba o me cuarentenaba ella a mi. Y yo si tengo barba de leñador, de esas que cuando te la afeitas con maquinilla vas más bien como levantando una alfombra de pelo que se te queda ahí colgando pegada con la espuma de afeitar hasta que ya cae por su propio peso.

Lo bueno es que ahora tengo la cara como el culito de un bebé. De un bebé que haya paseado el culo por una cama de hojas de afeitar oxidadas, pero como el culito de un bebé.

Mi rutina no es muy diferente a la de muchos, supongo, sobre todo los que tienen niños pequeños. Por la mañana (nos levantamos sobre las 8) mientras mi mujer hace la consulta en plan telefónico o tiene que ir al hospital porque le toca pasar planta o tiene una endoscopia urgente, yo entretengo a la niña con los juguetes o los Cantajuegos, hasta que se duerme sobre las 11 y pico. Entonces me lio con algo de la casa (si mi mujer ha acabado las cosas del hospital lo hacemos los dos) y vamos preparando la comida de la niña, que depende de cuando se despierte se le da (a veces a las 13, a veces a las 14).

Comemos nosotros con la niña en su sillita y nos vamos al salón, donde normalmente nos turnamos en que uno eche la siesta y el otro se quede con la niña hasta que se vuelve a dormir, sobre las 17 o así. Si coincide que se duerme al mismo tiempo que mi mujer, pues dormimos los tres un rato. Se despierta a la horita o eso, merienda de fruta, más juego, salimos a aplaudir un poco (no es que en la práctica sirva de nada, más valía que se le ofrecieran otras cosas a los sanitarios más que los aplausos, pero bueno, el gesto es el gesto y algo de ánimo da, o eso dice mi mujer), la bañamos sobre las 20:30, le damos la cena y la tratamos de dormir, normalmente sobre las 22:00. En cuanto se duerme, nos quedamos en el salón viendo la tele con la camarita enfocada a la cuna. Mi mujer se suele quedar sopa en cero coma, sobre todo si hay alguna peli o algo así, y yo, dependiendo del cansancio, o me quedo allí leyendo o con la tele hasta que me sopo también, o me vengo al ordenador, que me deja poco tiempo para hacer cosas, la verdad. Por norma general, para que ella pueda descansar algo seguido (tiene el sueño muy ligero y a la mínima que hace algún ruido en la cuna cuandoe stamos acostados en la cama, se depierta) yo trato de mantenerme despierto hasta las 2 o así, que es cuando la llamo y nos vamos a la cama. Si he podido dormir algo de siesta con el ordenador no tengo problemas en aguantar.

Y vuelta a empezar al día siguiente. Lo bueno es que la niña ya tiene 11 meses y ahora mismo es una cosa nueva cada día la que nos muestra, así que al menos tenemos novedades con regularidad. Llamamos mucho a la familia, con videollamada para que vean a la niña, y poco más. Le tengo dicho a mi mujer que haga algo de ejercicio (no es que yo esté en plena forma, pero durante años he hecho ejercicio con regularidad y al menos no me quedo hecho un cuatro con cualquier cosa) pero no acabo de conseguir convencerla. Estoy haciendo frente común con su hermana, que está en Barcelona, a ver si se anima a hacer ejercicio con ella.

Y en cuanto al trabajo, mejor no hablar. El jefe intentado obligar a que cojamos vacaciones (ya nos ha colado 15 días por el morro) para evitar el ERTE, cuando no se da cuenta de que lo va a tener que hacer tarde o temprano porque esto no se arregla en un mes, el director técnico y los dos lameculos diciendo si bwana, el resto no muy convencido, y yo cabreado como una mona porque me voy a encontrar con una niña sin guardería en verano y sólo un mes de mi mujer para tenerla, ya que aquí no hay ningún familiar del que poder tirar para una emergencia, y vete a saber cuando nos vuelven a abrir el aeropuerto o el puerto. Pero tampoco puedo levantar mucho la voz porque tal y como está la cosa, nada más empezar el confinamiento ha despedido ya a uno y el que asome un poco la cabeza puede ser el siguiente. Muy estupendo todo para no tener tensiones añadidas a unos padres de 70 años y una suegra con una operación de corazón para ponerle una válvula.

Ains.


EDIT: Leche, he releido el mensaje y es uno de esos que empieza en plan "ah, guay" y se va torciendo torciendo hasta que te quedas diciendo "¿Qué coño acaba de pasar?".
[Imagen: sDLx9hr.gif]
Debido al complot judeomasónico para no obtener los logros de AU, pues me los creo yo más feliz que una perdiz.
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